El Valor de lo Artesanal

¿Qué queremos decir cuando decimos: “el valor de lo artesanal”?, ¿Sabemos realmente lo que implica un proceso de construcción artesanal?, ¿Lo artesanal es algo hecho a mano y ahí termina la historia? Te aseguro que es mucho más profundo que eso, te invito a leer este artículo porque voy a responderte todo!


Muchas personas le dan un valor inmenso a los productos artesanales y valoran esta forma de producción, pero no todos así lo sienten, probablemente porque desconocen todo lo que hay detrás y la calidad real que se puede alcanzar.

La verdad es que somos muchos los artesanos, emprendedores y pequeñas marcas que deseamos ofrecer excelencia en nuestros productos, por eso tratamos de contarte no solo sobre el producto en sí, sino también el detrás de escena: cómo se hace, de dónde provienen las materias primas, quienes son los que lo realizan, cuáles son los materiales que forman el producto, sus beneficios, funciones, y un largo etc.

Lo contamos porque queremos ser honestos y para transmitirte todo lo que conlleva el desarrollo y creación; de este modo, vos como consumidor, vas a saber más sobre la historia del producto que estás comprando, haciendo que así lo aprecies mucho más.

UN OFICIO ES MUCHO MÁS QUE UN TRABAJO


Hay infinidad de oficios artesanales y cada uno se caracteriza por trabajar con determinados materiales, herramientas y técnicas.

Te nombro apenas algunos oficios: tejeduría, talabartería, cerámica, vidriería, orfebrería, bisutería, cestería, bordado, marroquinería, calzado, sombreros, sastrería, herrería, etc.

Cada oficio tiene un origen histórico, cada objeto artesanal se remonta a una época determinada y tienen múltiples usos: estéticos, utilitarios, decorativas, funcionales, simbólicas, etc.

Y las formas de producir ese objeto artesanal fueron cambiando según los tiempos, la forma y técnica de hacer algo hoy no son las mismas con las que se hacía hace siglos o incluso décadas atrás.

Muchos oficios perduraron y siguen vigentes gracias a que esa cultura, historia, sabiduría conocimiento, destreza manual y técnica se transmitieron de generación en generación y según pasan los años se van perfeccionando gracias, en gran parte, a la suma de tecnología en la ecuación.

Pero cuidado, la tecnología no lo es todo, la continuidad de los oficios depende de la transferencia de saberes, y si no existe esa comunicación, esa enseñanza; lamentablemente se corre el riesgo de la pérdida del oficio.

Quien ha dedicado toda su vida a un oficio artesanal va puliendo su trabajo con el pasar de los años, mejorando constantemente día tras día, hasta lograr la excelencia en lo que hace.

Pero entonces, que un producto sea desarrollado en forma artesanal significa que indefectiblemente será de calidad, la verdad es que no.

¡Pero si encontrás excelencia y calidad en un producto que no es producido en serie, te aseguro que detrás hubo un artesano experimentado!

EL SIGNIFICADO DE: “EL VALOR DE LO ARTESANAL”


La UNESCO, en 1997, definió lo que se considera un producto artesanal como…


“Los productos artesanales son los producidos por artesanos, ya sea totalmente a mano, o con la ayuda de herramientas manuales o incluso de medios mecánicos, siempre que la contribución manual directa del artesano siga siendo el componente más importante del producto acabado.

Se producen sin limitación por lo que se refiere a la cantidad y utilizando materias primas procedentes de recursos sostenibles.

La naturaleza especial de los productos artesanales se basa en sus características distintivas, que pueden ser utilitarias, estéticas, artísticas, creativas, vinculadas a la cultura, decorativas, funcionales, tradicionales, simbólicas y significativas religiosa y socialmente.”


Si el concepto es algo complejo de entender vamos a desglosarlo…

Como definición, un producto artesanal lo definiríamos como un producto que no está fabricado en serie. Entonces podríamos decir que algo artesanal es algo hecho con las manos, y si bien es así, también va un poco más allá de esto, hay un “mundo aparte” en todo el proceso de su construcción de un producto artesanal.

Hay dos tipos de valores que sentimos cuando hacemos un producto hecho a mano: un valor material y un valor no material.

¿Por qué? Porque un producto nace primero en la mente del artesano, es un proceso creativo donde intervienen no solo la parte racional sino también la sentimental.

Nos imaginamos un objeto en nuestra mente y lo llevamos a cabo gracias al “Know How (saber hacer)”, necesitamos conocimiento sobre el oficio, del dominio de la técnica y de la habilidad manual para lograr llevarlo a cabo.

Y no basta solo con el dominio del oficio, quien realiza un producto artesanal deberá tener ciertas características en su forma de ser… ¿Se imaginan a un artesano ansioso que no puede estar sentado 1 hora seguida? A diferencia de un producto fabricado en serie, un producto artesanal necesitará muchas más horas de trabajo.

En general los artesanos se caracterizan por ser personas constantes o perseverantes, y está bien que así sea; pues se debe aplicar mucho amor, pasión, esfuerzo y dedicación. Y la paciencia es clave cuando se quiere lograr un producto artesanal de excelencia.

Por eso, para mí y quienes formamos parte de byGINT, que como repetimos en nuestros valores, AMAMOS LO ARTESANAL; no solo buscamos fabricar un zapato, sino que durante todo el proceso ponemos mucho de nosotros en todo sentido, muchas veces pasamos amarguras cuando no salen las cosas y muchas otras alegrías, pero siempre valoramos todo el proceso, no solo el producto final como un simple producto para vender.

¿UN PRODUCTO ARTESANAL ES MEJOR A UN PRODUCTO INDUSTRIAL ENTONCES?


Un producto industrial es producido por una máquina de forma rápida, seriada y sistematizada, generando productos a gran escala, en masa, estandarizados y unos iguales a otros.

¿Y esto es algo malo? Para nada, de hecho permite abaratar costos, estandarizar productos y satisfacer una mayor demanda. En ciertos productos como los de alta tecnología, esto es algo muy importante y eficiente.

Ahora bien, en ciertos productos vamos a encontrar, que, a nivel de calidad, vamos a tener productos artesanales de mayor calidad que los productos en serie, y esto va desde los zapatos, carteras, e incluso en los helados (no me vas a decir que un helado industrial es más rico que uno artesanal, jaja).

Entonces cuando hablamos de lo artesanal, hablamos de lo hecho en baja escala, lo hecho con cuidado, lentamente, con delicadeza y prolijidad, lo hecho con una mirada amplia e integrada, mediante una tarea que exige cierta destreza manual, tanto en el uso de las herramientas como en los materiales y una extrema atención al detalle.

Hacer un producto artesanal es una forma de expresión que lo transmitimos con las manos, es inspiración, es un estilo, es un momento de creatividad, es amor, y esto difícilmente pueda brindarlo una máquina.

¿QUE IMPLICA EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN ARTESANAL?


Llevar adelante una marca donde el producto se base en gran parte en la construcción artesanal implica muchas cosas, que te parece si te cuento un poco.

Cada rubro tiene sus especificaciones, en mi caso, que diseño zapatos artesanales, involucra una interrelación de personas, profesionales, diversidad de rubros, proveedores, y maestros zapateros que han dedicado toda su vida al oficio.

Cada uno con sus conocimientos, técnica, trayectoria, experiencia, y su saber, aportando horas y horas de trabajo, creatividad, detalles, delicadeza, y mil características más. Sin el aporte de todo ellos, no podríamos tener el producto final con las características que ofrecemos.

También conlleva una cuidadosa selección de los materiales y materia prima por su calidad, durabilidad, estética, funcionalidad e incluso el uso eficiente de la misma, con el fin de lograr la menor cantidad de desperdicio para contribuir al cuidado del medio ambiente.

Dicho sea de paso, también requiere un esfuerzo extra encontrar las personas experimentadas que hagan el producto que queremos ofrecerte, un calzado de alta calidad con terminaciones de excelencia.

Para que te des una pequeña idea te cuento brevemente algunas de las personas que intervienen en hacer un zapato, cada uno dominando su propio oficio, su especialidad:

  • El diseñador y técnico modelista: aquí me ubico yo creando los diseños, patrones y moldería, a partir de un único talle.
  • El escalista: es quien realiza la escala y hace la progresión de esas piezas a todos los números restantes de la tarea en moldes de material rígido y resistente.
  • El cortador: quien con esos moldes escalados corta cada una de las piezas del modelo en el material elegido, como cuero, sintético, telas, etc.
  • El aparador: quien ensambla y apara (cose) las diferentes piezas.
  • El armador: quien monta la pieza ya aparada (llamada corte) sobre la horma, coloca la plantilla debajo de la horma y comienza a armarlo, valiéndose de semillas, clavos, pinzas, pegamentos y colocación de diferentes materiales.
  • El suelero: quien coloca, pega, recorta, asienta la suela.
  • El deformador y devirador: quién lija, pinta y le da una terminación final a la suela.
  • El empaquista: quien hace las terminaciones finales, pinta los bordes del calzado, pega la plantilla de vista, limpia suciedades, saca pegamentos, clava tacos, saca de horma, coloca en cajas, etc.

Esto en lo que se refiere directamente al proceso de construcción de calzado, pero las materias primas, accesorios y otros anexos también tenemos que considerarlos.

  • El fabricante de hormas y sus trabajadores.
  • El fabricante de las plantillas de armado, tacos y viras y sus trabajadores.
  • El proveedor de suelas y sus trabajadores.
  • Las curtiembres que curten y venden los cueros y sus trabajadores.
  • Las almacenes de suelas que venden insumos para el calzado y sus trabajadores.
  • El artesano que hace cada caja de zapatos de forma manual una por una.
  • El profesional dedicado al diseño gráfico que diseña tarjetas y logos, publicaciones, etc.
  • La imprenta que me imprime los logos y las tarjetas.
  • El correo y sus trabajadores que son los encargados de hacerte llegar tu producto a la puerta de tu casa.
  • El manejo de atención al cliente, redes sociales, mails, etc.
  • La preselección, selección y compra de cada uno de los materiales que van a formar el calzado, desde cueros, forros, entretelas, punteras, contrafuertes, avíos, cordones, pegamentos, etc. Y hasta los que van a formar parte del Packaging, cajas, cintas, etiquetas, papel madera, papel burbuja, bolsas, etc.
  • El contador que maneja la parte contable e impositiva.

Uff muchísimo, no? Y seguro me falta alguien más… Sin todo este universo de expertos y artesanos es imposible llevar a cabo una marca con un producto de alta calidad como el que intentamos ofrecerte.

En byGINT buscamos una alta calidad en cada una de las etapas de toda la cadena productiva de valor.

Muchas son las manos por las que pasa un solo producto, nos nutrimos constantemente con sus saberes y le damos un valor inmenso a todas estas relaciones humanas.

MI CONCLUSIÓN SOBRE EL VALOR DE LO ARTESANAL


Tengo que aclararte que ARTESANAL no significa rústico ni imperfecto, puede que en algunos mercados esos objetos tengan esas características, pero no son para nada sinónimos.

Se puede lograr un producto a mano correctamente fabricado y que sea elegante, fino, de calidad, prolijo y de excelentes terminaciones. Y esto es en lo que nos enfocamos en byGINT.

Por eso sentimos 2 valores principales que hemos tenido desde el nacimiento de la marca y que jamás abandonaremos: la producción nacional y la revalorización del oficio del calzado artesanal, con el fin de brindarte un producto de excelencia.

Un zapato artesanal y sobre todo de cuero genuino puede resultar un poco más caro que la oferta estandarizada, pero agrega otro valor, agrega autenticidad, agrega una relación de consumo personalizada, con mayor compromiso y honestidad.

Apostamos a reivindicar “Lo Artesanal” como un valor de confianza y de identidad. Nos enfocamos en “lo atemporal”, por eso hacemos calzado de calidad premium y de cuero ya que permite una durabilidad y una longevidad única.

Hacemos zapatos de líneas simples, versátiles que imprimen estilo, y junto a un adecuado cuidado vas a poder repetirlos temporada tras temporada.

Comprar un producto artesanal genera un hermoso sentido de posesión, es adueñarte de un objeto que te gustó y que tiene una significación para quien lo compra pero también tiene un significado y un sentido para quien lo diseñó y fabricó.

“El valor del trabajo hecho a mano es EL VALOR AGREGADO a nuestros productos, es lo que marca la diferencia”.

¡Cuando compras un producto artesanal te estas llevando un poquito de corazón de quien lo creo!



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